viernes, 11 de noviembre de 2011

¡¡¡ Baila !!!

Baila con nadie, mécete al ritmo de la música, siente como esta te invade, como una grata enfermedad... Cada parte de ti saborea las dulces tonadas, cada poro de tu piel se inunda con los sonidos.
Respira, y siente como tu pecho en cada inhalación absorbe felicidad.
Baila, solo baila, no importa que te observen, no importa que te escuchen, no importa que te sientan, baila.
Dibuja en tu rostro una febril sonrisa, dibuja en tus manos una delicada sensibilidad, dibuja en tus pies un deseo incontenible de recorrer cada espacio del universo bailando, dibuja en tus rodillas un mágico vaivén, no le permitas a tus caderas quedarse quietas... y al fin y al cabo ellas no quieren. Impulsa tu espalda hacia abismos de fantasía, abismos repletos de ritmo.
Levántalos, levántalos si, levanta tus brazos, mécelos, deja que el bello aire los golpee. Abre tus manos, deja que tus dedos bailen al son del viento.
Extiende tu cuerpo, deja que se impregne de vida, deja que se infecte de felicidad.
Levanta la cara, nunca más hacia el suelo, el sentido del tacto se agudiza; respira, el sentido del olfato es diferente; abre tus ojos, admira la profundidad del cielo, admira las mil y una posiciones de las nubes, admira el azul profundo, admira el blanco algodón del cielo, admira el amarillo despampanante del sol, admira la noche, admira sus puntos dorados, admira su luz titilante, admira las figuran que forman en el lienzo oscuro de la inmensidad; admira la luna, la preciosa, magnífica y confidente luna. Extiende tu ser y toca el cielo, toca el día, toca la noche, tócala.

Escucha, el oído se sensibiliza, cada sonido, cada tonada penetra en tu alma y la invita a bailar, cada sonido retumba y roba sonrisas, cada tonada le obsequia un toque a tu vida, cada tonada te renueva, cada tonada te revive.
Abre tu boca, prueba de la inmensidad del mundo, saborea la grandeza que hay en ti, deja que la felicidad se diluya en tu lengua, deja que tu paladar sienta, déjalo, déjalo probar de la magnificencia de la armonía, deja que tus dientes se empapen de gloria, deja que tus labios saboreen la plenitud de la vida, deja que por tu garganta circulen millones de dulces encantados de esencias conspiradas a tu favor.
Vuela, deja que tu mente te eleve, deja que tu cabeza se desprenda y te lleve con ella hacia la infinitud de  la vida, vuela, siente, respira, observa, escucha, prueba, saborea, Sonríe¡¡¡
Baila y nunca dejes de hacerlo, presiona el suelo con tus pies, presionalo bailando, acompaña tu baile con una sonrisa. Nunca la dejes ir.
Baila, sólo baila, Vive y muere a la vez.
Goza de esos auras que matan y que llenan de vida.
Baila.

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